Los tramos de
escaleras con los que se inicia y finaliza la
calle Moriles, en la barriada prieguense de Las Caracolas, se están convirtiendo en todo un
calvario para una vecina de la cercana calle
Lucena, que a consecuencia de las secuelas que le produjo un accidente laboral, se ve obligada a utilizar de manera permanente un andador debido a la minusvalía que padece. De ahí que las citadas escaleras se conviertan en un obstáculo insalvable para Encarnación Cobo, que en días de
lluvia o adversa climatología,
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