LOS AYERES DEL TIEMPO
Pasan los años en el sortilegio de la vida
navegando en el océano del tiempo,
vistiendo un cuerpo desnudo
mientras el impetuoso
y seducido viento
desnuda las nubes,
acaricia el sol
y se baña con la lluvia.
En el invierno de los años
la galerna abandona
la hojarasca seca,
de tus recuerdos,
en la puerta de tu morada
para que la recojas
y enciendas el fuego de tu chimenea
donde quemas la leña de tu quebranto.
Aquellas historias vividas,
aquellos recuerdos de juventud
en tiempos pasados,
con mirada henchida de ingenuidad,
era el presente de la vida,
los años pasan.
Y en el reflejo del espejo,
del frío corazón,
las huellas del pasado
beben en el río de tus amaneceres
mientras el sol
pinta el arco iris
en las arrugas de tu rostro,
sintiéndote vivo
para seguir corriendo
en el valle de la vida
con la soga de los días.
jjc
Pasan los años en el sortilegio de la vida
navegando en el océano del tiempo,
vistiendo un cuerpo desnudo
mientras el impetuoso
y seducido viento
desnuda las nubes,
acaricia el sol
y se baña con la lluvia.
En el invierno de los años
la galerna abandona
la hojarasca seca,
de tus recuerdos,
en la puerta de tu morada
para que la recojas
y enciendas el fuego de tu chimenea
donde quemas la leña de tu quebranto.
Aquellas historias vividas,
aquellos recuerdos de juventud
en tiempos pasados,
con mirada henchida de ingenuidad,
era el presente de la vida,
los años pasan.
Y en el reflejo del espejo,
del frío corazón,
las huellas del pasado
beben en el río de tus amaneceres
mientras el sol
pinta el arco iris
en las arrugas de tu rostro,
sintiéndote vivo
para seguir corriendo
en el valle de la vida
con la soga de los días.
jjc