Fuenteobejuna es un
pueblo maravilloso, haga frio o calor, sea de día o de
noche.
Hace tiempo que no voy pero me sigo acordando de lo bien que me sentia por sus
calles y mirando de noche las estrellas y sintiendo la paz que allí había. Por circunstancias no he vuelto, pero todo lo que me queda de vida cerraré los ojos y seré capaz de revivir ese sentimiento.
Me ha dejado huella, y solo espero también haber dejado algo de mi allí.
Espero que cuando vuelva siga todo igual, es especial.