Quini, yo no soy de ir a la procesión, pero si miras bien entre los chiquillos que se ponen en las calles para velar pasar seguro que me ves entre ellos, pero fíjate bien porque de lo contrario no me ves. Yo soy uno que hay entre tantos, vestido regularmente, mal peinado, con una poquita vela escurriéndose suavemente por la nariz, las alpargatas con un agujero grande en el pie derecho de darle al balón y a las piedras, y un poco asustado de ver pasar a las jente tan seria y en silencio. Fíjate bien y le pones un poco de imaginación que yo estoy allí, seguro. Un beso. Paco.