Dos hombres muy tacaños se fueron a bañar a un arroyo y apostaron 5 centavos al que durara más dentro del agua. ¡Ambos se ahogaron!
¿Qué pondrías en la lápida de tu suegra?
¡Rip rip hurra
Señor, tiene pastillas para los nervios.
Sí señor.
Entonces tómate una caja que esto es un asalto.
Hijo, ¿ha llamado algún idiota?
No papá, tú eres el primero.
Un periodista le pregunta a un político:
¿Cómo hace usted para tener la conciencia limpia?
No la uso nunca.
Un abogado rellenando un impreso:
¿Ha sido usted arrestado alguna vez? ¿Por qué?
No. Porque nunca me descubrieron.
El ser gordo tiene sus ventajas. Por ejemplo, nadie te pide que le ayudes a arreglar su tejado.
Mi hijo, en su nuevo trabajo, se encuentra como pez en el agua.
¿Qué hace?
Nada, nada, nada.
¿De qué murió el hombre de la cama de piedra?
De un almohadazo.
A la salida de un cine están dos pulgas y una dice a la otra: ¿Nos vamos a pie o esperamos un perro?
Dos judíos estaban sobrevolando por el Vaticano y uno de ello exclama:
Pensar que ellos empezaron con un pesebre
Yo de pequeño era mentiroso, ahora soy político.
Un juez estaba interrogando a un ratero: ¿Cómo pudo usted abrir la caja fuerte?
Y el ratero contestó: Yo no doy clases a jueces babosos.
Señor, ¿cuánto vale el colectivo?
El chofer constesta: Un peso.
Bájense todos que se lo compro.
Era una señora tan gorda pero tan gorda que cuando se pesaba la báscula marcaba: Continuará