Pelines, teniendo cinco dedos en cda mano no me hace falta hablar en alemán.
Un besito.
Un besito.
Anda, yo creía que se hablaba con la boca, ¿ahora también se habla con los dedos?. Indícame la dirección de la academia que vas tú a aprender.
¡No llego yo a imaginarte a tí en un supermercado alemán pidiendo algo!, parecerás a una bailaora de sevillanas o de flamenco.
¡No llego yo a imaginarte a tí en un supermercado alemán pidiendo algo!, parecerás a una bailaora de sevillanas o de flamenco.