Algo debe tener mi aldea Cuenqueña, que no debe ser poco, pues el que la conoce jamás la olvida, no solo son las fiestas feriales y las romerias a la ermita de la dehesa, ¿acaso nadie se acuerda de su SEMANA SANTA, de la hospitalidad, amabilidad y entrega desinteresada de sus habitantes ?.Piensen, analicen y contesten. Un ausente enamorado de su Cuenca.