Y que yo me la llevé al
río
creyendo que era mozuela,
pero tenía marido.
... En las últimas
esquinas
toqué sus pechos dormidos,
y se me abrieron de pronto
como ramo de jacintos.
Con estas estrofas del romancero jitano de Federico García Lorca en su 115 aniversario de su muerte, como todos sabéis por Google, os deseo un
feliz día y preocupado por Paco por esa nueva operación, esperemos que las velas de Quini den resultado y todo salga bien. Besos paratodos. Paco.