Rafi, hicimos noche en El Parador, aunque del pueblo poco vimos, porque llegamos de Córdoba a las dos de la madrugada y el domingo desayunamos y nos fuimos.
La dueña es súper simpática y no nos puso pegas para dejar la habitación un poco más tarde. Y el desayuno, con un pan buenísimo para las tostadas.
Besotes.
La dueña es súper simpática y no nos puso pegas para dejar la habitación un poco más tarde. Y el desayuno, con un pan buenísimo para las tostadas.
Besotes.
Es que las cordobesas, cordobeses y cordobeses somos así.
Un beso
Un beso