Yo estoy aquí esta noche como esta pajarita en la ventana y nadie pasa por el nido, por lo cual ya jartita de escribir tontonerias, pamplinas y parpuchás. Esta que lo es se despide de ustedes cordialmente.
Desde que te escapastes
con el sereno,
tengo princesa mia,
rotos los nervios.
Dile que vuelva,
que no hay nadie que cierre
y abra la puerta.
Un joven naturalista
pidió la mano de Inés.
La madre que era muy listaa,
preguntó con interés:
¿Sus padres tienen auríferos?
¿De qué familia es usted?
Y él dijo con mucha fé..
Señora de los mamíferos.
¡Qué barvaridad, estais tos apagaos!
Aunque se me está abriendo el apetito me tendré que conformar con una ensalada y poco más.
A éstas horas nos conformaremos con algo más ligerito.