Es el elemento mejor conservado de la antigua fortaleza nazarí, que se alza de manera imponente sobre un escarpado peñasco rocoso a unos 600 metros de altitud. Importancia histórica: Durante los siglos XIV y XV, este bastión fue una pieza clave y estratégica en la inestable frontera
militar entre el Reino de Castilla y el Reino Nazarí de
Granada. Su toma por los nazaríes en 1481 fue el detonante que justificó el inicio de la Guerra de Granada por parte de los Reyes Católicos.
Arquitectura: Lo que destaca en tu
fotografía es su planta prácticamente cuadrada con las
esquinas redondeadas, un diseño pensado específicamente para amortiguar y desviar mejor los posibles impactos de proyectiles enemigos. El entorno: En la falda del peñón puedes apreciar la densa vegetación mediterránea, rodeada de higueras de chumbo (chumberas) y arbustos autóctonos que flanquean el empinado
sendero de subida.