El
puente de
piedra: El gran
arco que enmarca la imagen sirve como un
mirador natural hacia la
flora de la ribera. En la parte superior derecha se aprecian los característicos grabados geométricos en forma de panal que decoran su estructura exterior. El
árbol del amor en
flor: El estallido de
color morado y rosa en el centro proviene de un ejemplar de Cercis siliquastrum (comúnmente llamado árbol del amor o de Judas), cuya llamativa floración
primaveral contrasta fuertemente con los tonos verdes y terrosos del cañón. El cauce y la
arquitectura local: Por debajo del arco corre el
río que ha erosionado el tajo a lo largo de los siglos, el verdadero "arquitecto" de la fisonomía de
Setenil. Al fondo se observan los muros de contención de piedra y bancales que integran el
pueblo de manera orgánica en el relieve de la
Sierra de
Cádiz.