Una técnica arquitectónica tradicional de este
pueblo donde las
casas se construyen aprovechando el tajo natural excavado por el
río Trejo. A diferencia de otras construcciones trogloditas que excavan la
montaña, en
Setenil los vecinos levantaron las
fachadas blancas de sus casas cerrando el hueco natural de la pared rocosa. De este modo, la enorme
roca que ves arriba no está "cayéndose" sobre la
calle; ha permanecido ahí firme durante miles de años y sirve como un
tejado natural y un aislante térmico perfecto, manteniendo las viviendas frescas en
verano y protegidas del frío en
invierno. Si quieres seguir explorando el pueblo, te sugiero buscar la diferencia entre sus dos avenidas principales. ¿Te encuentras actualmente en la Calle
Cuevas del Sol, donde la luz da de lleno en las fachadas, o en la Calle Cuevas de la
Sombra, donde el gran bloque de
piedra cubre el
cielo por completo?.