Calzada romana, BENAOCAZ

Benaocaz es un municipio español de la provincia de Cádiz, Andalucía. Se encuentra al noreste de la provincia de Cádiz, en la zona más occidental de la Cordillera Bética, concretamente en la Sierra del Endrinal, al sur del río Tavizna, encontrándose su término municipal dentro del parque natural Sierra de Grazalema, a excepción de la zona más occidental que se encuentra en el parque natural de Los Alcornocales. Forma parte de la Ruta de los Pueblos Blancos: su término municipal limita al norte con Grazalema; al sur con Ubrique; al este con Villaluenga del Rosario; y al oeste con el de El Bosque. Según el INE, en el año 2016 contaba con 694 habitantes. Su extensión superficial es de 69’40 km² y tiene una densidad de 10 habitantes/km². Se encuentra situada a una altitud de 793 msnm, aproximadamente equidistante respecto a los núcleos urbanos de Sevilla (130 km), Málaga (140 km) y Cádiz (125 km).
Benaocaz desde la Ermita del Calvario

Historia

Existen vestigios de presencia humana desde la prehistoria, estando el neolítico presente en la (Sima de la Veredilla, S. VI. a. C.) y en diferentes cuevas de la Manga. La presencia libio-fenicia la encontramos en las vegas del Río Majaceite, la Celta en la parte oriental del término y se atestigua presencia Ibérica y Romana, siendo de la romana el antiguo camino de la Manga y el Arroyo Seco, donde aún existen restos de la calzada que comunica Benaocaz con Ubrique, de las pocas que se conservan en la Sierra de Cádiz.

Como aldea, Benaocaz la fundaron los árabes en el año 715, estando bajo dominación islámica hasta que fue reconquistada a favor de los cristianos en 1485 por Rodrigo Ponce de León, quien también ese año conquistó: Archite, Castillo de Aznalmara, Castillo de Cardela, Ubrique, Villaluenga del Rosario y Grazalema; conocidas todas estas villas, incluida Benaocaz, por "Las Siete Villas".

Coincidiendo con el final de la Guerra de Granada y culminado el proceso histórico de la Reconquista, los Reyes Católicos conceden a Rodrigo Ponce de León (VII señor de Marchena, III conde de Arcos, II y último marqués de Cádiz, I duque de Cádiz (1484) en diciembre de 1490 el Señorío de las Siete Villas y el I marquesado de Zahara, en pago por reconquistar "Las Siete Villas" 1485 y la villa de Zahara de la Sierra 1483. Obteniendo además el Palacio de Marchenilla (lugar donde se funda y ubica la localidad de El Bosque), como lugar de residencia de caza y sus alrededores por su participación junto a otros caballeros en la guerra que supuso el final del reino nazarí de Granada del rey Boabdil (enero de 1492), integrándose por tanto todas estas villas reconquistadas a la Corona de Castilla.

El 28 de agosto de 1492 muere Rodrigo Ponce de León. Los Reyes Católicos negociaron con su hija Francisca Ponce de León y Jiménez de la Fuente IV y última condesa de Arcos y su esposo (primo) Luis Ponce de León de la Casa de Villagarcia, la supresión y permuta del marquesado y del ducado de Cádiz para adherirlos a la Corona de Castilla; concediendo así la reina de Castilla Isabel I la Católica el 20 de enero de 1493 por elevación del condado de Arcos, a su hijo primogénito Rodrigo Ponce de León en compensación a I duque de Arcos, II marqués de Zahara, I Señorío de las Siete Villas, I conde de Casares, IX señor de Marchena y VI señor de Villagarcia.
Origen de la población

El origen se remonta a la política de repoblación de las villas reconquistadas por Rodrigo Ponce de León adheridas a la Corona de Castilla a mediados del siglo XV, por parte del heredero de la Casa de Arcos, Rodrigo Ponce de León en 1520. El reparto de la tierra que proclama el I duque de Arcos marca el origen de la repoblación de la Villa de Benaocaz. La situación señorial se prolongaría hasta el siglo XVIII, aunque de forma atenuada es a partir del siglo XVII, cuando los vecinos de Benaocaz alcanzan cierto grado de independencia mediante la compra de oficios jurisdiccionales a la Corona de Castilla.

El siglo XVIII representaría una etapa de prosperidad general, truncada a comienzos del siglo siguiente tanto por la epidemia de peste que afectó a la zona, como por las nefastas consecuencias de la Guerra de la Independencia, que supuso el saqueo y destrucción de los pueblos de la Sierra.

En el siglo XX, durante la Guerra Civil, numerosas poblaciones fueron arrasadas, destruyendo muchos de sus monumentos y documentos. En Benaocaz se escondieron los documentos evitando así su destrucción y debido a ello se conserva el archivo histórico que data de 1515 hasta nuestros días.