Las palabras son una medicina para el alma que sufre. Tenemos dos fuerzas que nos ayudan a vivir: el olvido y la esperanza.
La alegría es la pena que se disimula, sobre la tierra no hay más que dolores. El que al mundo vino y no toma vino, ¿a qué vino?
Aburrirse es besar a la muerte. La violencia es miedo a las ideas de los demás y poca fe en las propias.
Yo conozco a José y ha Pedro los hermanos de Isidra. José vive en Barcelona y Pedro que es Guardia Civil, estaba en Alicante. No hay mejor amigo ni padre que uno mismo.
El escudo oficial de nuestro pueblo La ciencia es el alma de la prosperidad de las naciones y la fuente de todo progreso.
El que me pregunta por San Pedro con mala intención, no merece saber la verdad. Las palabras son una medicina para el alma que sufre.
Para gobernar a los hombres ociosos hay que saberse aprovecharse de sus vicios, más bien que de sus carencias. Suprimid a Dios y se habrá hecho la noche en el alma humana.
No hay nada que los hombres sensibles más deseen conservar, que su propio jardín. Un amigo fiel es un alma en dos cuerpos.
Un vaso de esperanza en el momento oportuno, vale más para un trabajador parado que todas las riquezas de la tierra. La alegría es la pena que se disimula, sobre la tierra no hay más que dolores.