La absolución del culpable es la condena del juez. Poseer la gloria y la juventud es demasiado para un mortal.
Es mucho más difícil juzgarse a sí mismo que juzgar a los demás. En los ojos del joven arde la llama. En los del viejo brilla la luz.
Más vale poco con justicia, que mucho con derecho. Un acto de justicia permite cerrar el capítulo; un acto de venganza escribe un capítulo nuevo.
Donde hay justicia no hay pobreza. Una cosa no es justa por el hecho de ser ley. Debe ser ley porque es justa.
Somos más sinceros cuando estamos iracundos que cuando estamos tranquilos. Nada hay más injusto que buscar premio en la justicia.
El que domina su cólera domina su peor enemigo. La justicia no es otra cosa que la conveniencia del más fuerte.
Cuando deje de indignarme, habrá comenzado mi vejez. Casi todos los crímenes que castiga la ley se deben al hambre.
La cólera es una ráfaga de viento que apaga la lámpara de la inteligencia. La absolución del culpable es la condena del juez.
No acometas obra alguna con la furia de la pasión; equivale a hacerse a la mar en plena borrasca. Es mucho más difícil juzgarse a sí mismo que juzgar a los demás.