La verdadera universidad en nuestros días consiste en una colección de libros. No hay loco de quien algo no pueda aprender el cuerdo.
El libro que no soporta dos lecturas no merece ninguna. Siempre hay un poco de locura en el amor, pero siempre hay un poco de razón en la locura.
No hay mejor fragata que un libro para llevarnos a tierras lejanas. El sabio es quien quiere asomar su cabeza al cielo; y el loco es quien quiere meter el cielo en su cabeza.
Los libros tienen su orgullo: cuando se prestan, no regresan nunca. La única diferencia entre un loco y yo, es que yo no estoy loco.
La obra clásica es un libro que todo el mundo admira, pero que nadie lee. La ciencia no nos ha enseñado aún si la locura es o no lo más sublime de la inteligencia.
Un libro, como un viaje, comienza con inquietud y se termina con melancolía. No hay genio sin un grano de locura.
Los libros son como los amigos, no siempre es el mejor el que más nos gusta. No ha habido hombre de genio extraordinario sin mezcla de locura.
El libro que no se dirija a la mayoría (en número e inteligencia) es un libro tonto. Un buen libro es aquel que se abre con expectativas y se cierra con provecho.
Si tienes una biblioteca con jardín, lo tienes todo. Algunos libros son inmerecidamente olvidados; ninguno es inmerecidamente recordado.
Nadie puede ser perfectamente libre hasta que todos lo sean. La verdadera universidad en nuestros días consiste en una colección de libros.
No hay en la tierra contento que se iguale a alcanzar la libertad perdida. El libro que no soporta dos lecturas no merece ninguna.