El lenguaje, esos sonidos articulados que nos permiten comunicarnos a los humanos, a veces –localmente- aporta un léxico que no recoge ni puede recoger ningún diccionario oficial. Nuestro
pueblo ha sido siempre muy rico en giros y palabras que –a mi modo de ver- nos enriquecen y configuran la idiosincrasia jabeña. Así, el decir “Adiós”, “Hola”, ¿Qué hay? Y el contestar con otro “Adiós”, o con cualquier otra palabra de cortesía, en “jabeño”, este saludo, se conoce como EL CANTÍO.
-Aaaaaaaaaaaai
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