Como nos ha contado nuestra amiga, una viejecita jabeña -ya rayando en el agotamiento de su memoria- le comentó hace tiempo que unos señores llegaron al pueblo procedente de Los Serranos, un país que estaba en guerra; que eran poseedores de una inmensa fortuna, casi toda ella en oro, que con él enriquecieron –a su vez- a jabeños que silentes colaboraron con ellos, que se apellidaban Pueyo y que, transcurrido un tiempo, desaparecieron para nunca más volver…… Lo único que de esto se desprende es un ... (ver texto completo)