Hola Jesús, como le va.
Se imagina los higos secos "pajareros", almendras torradas y una copita de anís.
Y un bollo de pan de higo de aquellos que se colgaban en la caña.
Y aquellas uvas que se curaban en anís seco que, cuando se comían por la mañana temprano, se les quitaban a los mortales las telaraña de la garganta.
y no digamos aquellos tazones de leche con sopas de pan.
y esos "sobaos" recién cocidos en el horno de la tía María y el tío Blas.
Ya mísmo, apenas cambie el tiempo y llegue
... (ver texto completo)
Ginés, he completado la lectura de este inventario tuyo.
¡Que inventario hermano!
No te dejaste nada afuera, por lo menos, de lo principal.
Que locura. Me pongo loco de solo recordarlo. Qué quieres que te agregue?; nada.
Ya no se acuerdan de los pastelitos de cabello de ángel, del tío Blas, de.....
Solo repito lo que tú dijiste:
"Sin duda alguna, Nieva empezaba a oler a
Navidad"
Empezaba. Ahora, la compran hecha.
Chau, chau.