Has cumplido con bastante puntualidad para lo que acostumbran las damas, apenas una hora y cincuenta y siete minutos de atraso.
Yo primero te diría como se dice aquí: Isabel, ¡que grande sos!
Luego te pediría disculpas por ser yo quien se demoró demasiado entretenido viendo unos vídeos de la
huerta que filme cuando estuve por Nieva.
Pero alegría, alegría Isabel, que ya pasamos el hamburguesón y dentro de unos días tenemos unas parrandas.
Que sigan las
fiestas, y un abrazo hasta el nuevo encuentro.