Buenas noches, Curro. Acabo de recibir la sorpresa que me comentaste los otros días por teléfono y te confieso que me ha pasado como a nuestro amigo Leocadio: he sentido una inmensa mezcla de alegría y tristeza a la vez. La alegría me la dáis personas de tu talla que sabéis compartir unas imágenes que a mi familia le traerán muchos recuerdos de sus veranos en el cortijo, especialmente a mis primos de Murcia, que son actualmente los que realmente pasaron muchas temporadas en ese rincón tan especial ... (ver texto completo)