¡Que tiempos aquellos ¡. Me acuerdo que todo empezaba una o dos semanas ante de Navidad con el montaje del belén. Este se instalaba en la parte de atrás de la Iglesia donde estaba situada la Pila Bautismal y tenía unos 12 ó 15 metros cuadrados con una altura aproximada de un metro. ¡Era precioso, no le faltaba ningún detalle propio del Belén. En el montaje nos lo pasábamos de aupa, de un lado para otro colocando las figuras con una precisión exacta y también con algún que otro susto porque algunas ... (ver texto completo)