Me olvidé decir que al entrar al campo a la derecha estaban las gradas con tres o cuatro escalones, pues antes de empezar a subir los escalones estaba el suelo con un palmo de cáscaras de pipas, pues en aquella zona hacía remolino el viento y allí las juntaba todas, es un pequeño detalle pero que no se me a olvidado. Con dos maderas dos cáncamos, diez púas y tres cojinetes nos hacíamos un patinete y a las gradas del campo de fútbol, uno empujando de punta a punta y el otro conduciendo aquél aparato, ... (ver texto completo)