Esta tarde poco antes del partido de fútbol que daban en la cuatro, recordando los tiempos pasados de la niñez, me entraron unos enormes deseos de volver a probar sabores de aquellos tiempos. Empecé a pensar en qué comíamos para merendar en las tardes en Rodalquilar y de inmediato me vino a la mente una cosa que, en estos tiempos pudiera parecer algo de gente pobre o una nimiedad, pero que a mí me resulta un verdadero manjar, pues con una ligera variante es lo que desayuno casi a diario, porque debido ... (ver texto completo)