Hace unos días estuve comiendo pescado asado a la plancha, y conforme lo iba asando me vinieron, como con casi todas las cosas que hago, los recuerdos de cuando era niño y estaba en Rodalquilar.
Ni que decir tiene que el pescado que como ahora no es ni parecido al que comía cuando vivía en Rodalquilar, llevado por los pescadores de La Isleta o de Las Negras, vociferando por las calles el buen pescado que llevaban, “ ¡vamos niñas, que lo traigo bien fresco!”, “ ¡vamos que se acaba!”, “ ¡que está ... (ver texto completo)
Ni que decir tiene que el pescado que como ahora no es ni parecido al que comía cuando vivía en Rodalquilar, llevado por los pescadores de La Isleta o de Las Negras, vociferando por las calles el buen pescado que llevaban, “ ¡vamos niñas, que lo traigo bien fresco!”, “ ¡vamos que se acaba!”, “ ¡que está ... (ver texto completo)