Como un ritual propio todos los años en estas fechas, aprovecho un día en nuestro PARAÍSO para pasar todo el día caminando en el entorno del Playazo. En la excursión, con la familia siempre, aunque los niños van creciendo sin apenas darnos cuenta, a menudo uno de los mayores encantos es localizar uno de los rebaños de Casimiro que pastan por las antiguas tierras del cortijo. Enseguida las divisamos junto a las norias restauradas por la Junta junto a "Los Caretones" y en un momento saludamos al pastor, ... (ver texto completo)
Me alegro mucho que estés disfrutando junto a los tuyos, por esas tierras tan queridas. Seguro que tus hijos no olvidarán nunca, el milagro de ver venir a este mundo dos borreguitos, como bien dices, > es algo que nunca se olvida<. No se lo explicaron, ¡lo vieron!
Un abrazo
Un abrazo