el
mirador, desde donde se contempla el
Valle del Almanzora en toda su amplitud. Los
campos de
almendros y
olivos se extienden como un
mosaico, y las
montañas cercanas dibujan un horizonte sereno. Aquí conviene hacer una pausa larga: respirar hondo, dejar que la vista se pierda y sentir la conexión entre el
pueblo y su entorno natural. el Mirador de
Armuña de Almanzora, un enclave perfecto para asomarse a disfrutar de unas espectaculares vistas del entorno del Valle del Almanzora y de la
sierra de Los Filabres que se extiende en el horizonte