SAN PEDRO DE MERIDA (Badajoz)

Mi tía y mi prima
Han soportado los dos gerifaltes con paciencia y aguante la larga platica de Corona porque aguardan astutamente que llegara la ora del ataque que tenían programado para eliminar de un plumazo, a todos los templarios que quedaban y quedarse la Iglesia definitivamente con el Arca.
Para ganar tiempo y traicionar al Temple, el Abad dirigiéndose al pulpito, comenzó su exposición de esta guisa:
La cara del Cardenal y la del Abad, pasaban, de un color de tierra verdosa, al amarillo grisáceo de las repugnancias de un bebe cuando hace de vientre.
Han soportado los dos gerifaltes con paciencia y aguante la larga platica de Corona porque aguardan astutamente que llegara la ora del ataque que tenían programado para eliminar de un plumazo, a todos los templarios que quedaban y quedarse la Iglesia definitivamente con el Arca.
Finaliza Corona bajo el fuerte aplauso y los vítores de sus correligionarios.
La cara del Cardenal y la del Abad, pasaban, de un color de tierra verdosa, al amarillo grisáceo de las repugnancias de un bebe cuando hace de vientre.
-El Temple, hermanos en Cristo, desea custodiar el Arca bajo la protección eterna de los Monjes y los Caballeros.
Esa es la voluntad escrita por el Papa antes de partir de Roma y es así porque el Temple lo jura ante Dios y ante Jesús el Cristo.
Finaliza Corona bajo el fuerte aplauso y los vítores de sus correligionarios.
-Hoy el Temple quiere cooperar en la paz duradera que desean fervientemente los cristianos y por eso está dispuesto a firmar la paz y la concordia, entre hermandades religiosas bastante atractivas para sus fines particulares.
-El Temple, hermanos en Cristo, desea custodiar el Arca bajo la protección eterna de los Monjes y los Caballeros.
Esa es la voluntad escrita por el Papa antes de partir de Roma y es así porque el Temple lo jura ante Dios y ante Jesús el Cristo.
-El Papa ayudó a eliminarnos moral y físicamente, pero no pudo con el hermetismo de la Orden de los caballeros de Cristo. Pero consintió que los frailes inquisidores de su Iglesia quemaran y torturaran a miles de caballeros.
-Hoy el Temple quiere cooperar en la paz duradera que desean fervientemente los cristianos y por eso está dispuesto a firmar la paz y la concordia, entre hermandades religiosas bastante atractivas para sus fines particulares.
-Era el Temple lo que ansiaba destruir el Monarca Felipe el Hermoso, porque debía muchos doblones de oro a los bancos templarios y deseaba quedarse con los fondos secretos que estaban destinados a la caridad que nos enseñaba con su palabra y ejemplo Jesús el Cristo, pero no lo consiguieron ni tampoco lo conseguirán jamás, mientras quede un templario vivo sobre la superficie de la Tierra.
-El Papa ayudó a eliminarnos moral y físicamente, pero no pudo con el hermetismo de la Orden de los caballeros de Cristo. Pero consintió que los frailes inquisidores de su Iglesia quemaran y torturaran a miles de caballeros.
-Después, la Iglesia y el Rey de Francia quisieron acabar con los molestos testigos que quedaban del enterramiento del Arca y del asesinato de todos los siervos.
-Era el Temple lo que ansiaba destruir el Monarca Felipe el Hermoso, porque debía muchos doblones de oro a los bancos templarios y deseaba quedarse con los fondos secretos que estaban destinados a la caridad que nos enseñaba con su palabra y ejemplo Jesús el Cristo, pero no lo consiguieron ni tampoco lo conseguirán jamás, mientras quede un templario vivo sobre la superficie de la Tierra.
-La Cripta está repleta de osamentas de los bueyes y de los restos de pesados carros que transportaron el Arca, guiados por los caballeros templarios que la vigilaron todo el camino; cuando la trasladaron por tortuosas y difíciles sendas, desde la ciudad de Ravena hasta Liébana; por la orden secreta dada al Gran Maestre Jacques de Moley, en propia mano, por el Santo Padre de Roma.
-Después, la Iglesia y el Rey de Francia quisieron acabar con los molestos testigos que quedaban del enterramiento del Arca y del asesinato de todos los siervos.
-El Arca se sepultó, en el mismo lugar, donde está ahora libre de la influencia mortífera de los restos de las osamentas humanas de los arrieros mandados asesinar en su día por el Papa.
-La Cripta está repleta de osamentas de los bueyes y de los restos de pesados carros que transportaron el Arca, guiados por los caballeros templarios que la vigilaron todo el camino; cuando la trasladaron por tortuosas y difíciles sendas, desde la ciudad de Ravena hasta Liébana; por la orden secreta dada al Gran Maestre Jacques de Moley, en propia mano, por el Santo Padre de Roma.
-Porque la Iglesia de Roma no quería dejar ningún testigo ocular del lugar exacto en donde se hallaba el soterramiento del Arca, había asesinado a todos los servidores de la fatigosa caravana que circulo por toda Europa hasta llegar a España.
-El Arca se sepultó, en el mismo lugar, donde está ahora libre de la influencia mortífera de los restos de las osamentas humanas de los arrieros mandados asesinar en su día por el Papa.
- Los sufridos monjes de la Orden de San Benito, fueron en aquellos difíciles tiempos de hambruna y de miseria los verdaderos artífices que excavaron y construyeron la Cripta abovedada de piedra, con sus propias manos, y los templarios se lo agradecieron al Monasterio de Santo Toribio, ayudando a masacrar, por órdenes escritas expresamente por el Papa en persona, a los siervos y a los arrieros que condujeron la larga caravana.
-Porque la Iglesia de Roma no quería dejar ningún testigo ocular del lugar exacto en donde se hallaba el soterramiento del Arca, había asesinado a todos los servidores de la fatigosa caravana que circulo por toda Europa hasta llegar a España.
-El temple reclama la custodia del Arca a Divinis, porque su vigilancia y cuidado fue autorizado por el Papa cuando nos rogó que fuese trasladada de la casa octogonal del Temple en la ciudad de Ravena, hasta la Cripta de piedra del Valle de Liébana.
- Los sufridos monjes de la Orden de San Benito, fueron en aquellos difíciles tiempos de hambruna y de miseria los verdaderos artífices que excavaron y construyeron la Cripta abovedada de piedra, con sus propias manos, y los templarios se lo agradecieron al Monasterio de Santo Toribio, ayudando a masacrar, por órdenes escritas expresamente por el Papa en persona, a los siervos y a los arrieros que condujeron la larga caravana.
-Ni tampoco se aplica en nuestros días a los pocos y escasos asistentes a iglesias y catedrales para que reciban la sangre del crucificado en la misa diaria.
-El temple reclama la custodia del Arca a Divinis, porque su vigilancia y cuidado fue autorizado por el Papa cuando nos rogó que fuese trasladada de la casa octogonal del Temple en la ciudad de Ravena, hasta la Cripta de piedra del Valle de Liébana.
-Después de perseguir encarnizadamente a todo el que tuviese en la puerta de su casa la señal del pez de los primitivos cristianos, porque Saulo estaba a favor de los Sacerdotes, Escribas y Fariseos judíos del templo en Jerusalén y además de Poncio Pilato.
-Ni tampoco se aplica en nuestros días a los pocos y escasos asistentes a iglesias y catedrales para que reciban la sangre del crucificado en la misa diaria.