Pueblos de España

Mensajes de LA HABA (Badajoz)

 Mensajes de LA HABA
Ermita Nuestra Señora de La Antigua
feria del ganada de marzo
saludos
Amigo Pedro Rodríguez Bermejo: me pongo en contacto contigo para informarte que el día 15 de octubre haremos un homenaje póstumo al primer Rector de la Universidad Laboral de Zamora. Padre Filadelfo Arce Díez. Creo sería un buen momento para hacer algo similar después del relevo después por parte de D. Manuel de Lorenzo Pajuelo, contando previamente con su familia si así lo estiman. Espero te pongas en contacto conmigo en: asanjuan@usal. es, para que sigamos conversando, el 21 de mayo daré ... (ver texto completo)
Pues sí que tienes la agenda repleta, amigo Ángel. Todo un itinerario que incluye además un viaje a París, una ciudad para los amantes y no para los negocios. Mi deseo es que cumplas todas las escalas con éxito tanto a nivel personal y profesional como en esos homenajes colectivos a los recordados rectores de la Universidad Laboral de Zamora, que al parecer dejaron una huella indeleble en aquella institución.

Un abrazo con mi deseo de que sigas tan vitalista y activo, señal de buena salud.
PÁNICO EN LA PROCESIÓN DE LA VIRGEN DE LA SOLEDAD

Como sabrán muchos de nuestros amigos lectores, Badajoz fue noticia durante la pasada Semana Santa debido a que durante la Procesión del Silencio alguien golpeó fuertemente una puerta y el sonido sobresaltó de tal manera a la gente que inmediatamente pensaron que había sido una bomba y salieron en estampida en un sálvese quien pueda para huir de la carnicería. Algo normal, por otra parte, porque como es bien sabido, Extremadura siempre ... (ver texto completo)
Amigo Pedro Rodríguez Bermejo: me pongo en contacto contigo para informarte que el día 15 de octubre haremos un homenaje póstumo al primer Rector de la Universidad Laboral de Zamora. Padre Filadelfo Arce Díez. Creo sería un buen momento para hacer algo similar después del relevo después por parte de D. Manuel de Lorenzo Pajuelo, contando previamente con su familia si así lo estiman. Espero te pongas en contacto conmigo en: asanjuan@usal. es, para que sigamos conversando, el 21 de mayo daré una conferencia en Villanueva del Conde-Salamanca, después lo haré en Valladolid y en Benavente, y tengo pendiente próximamente un viaje a Paris. Como verás estoy bastante liado. Un abrazo y hasta pronto: Angel San Juan Marciel
PÁNICO EN LA PROCESIÓN DE LA VIRGEN DE LA SOLEDAD

Como sabrán muchos de nuestros amigos lectores, Badajoz fue noticia durante la pasada Semana Santa debido a que durante la Procesión del Silencio alguien golpeó fuertemente una puerta y el sonido sobresaltó de tal manera a la gente que inmediatamente pensaron que había sido una bomba y salieron en estampida en un sálvese quien pueda para huir de la carnicería. Algo normal, por otra parte, porque como es bien sabido, Extremadura siempre ha sido un objetivo cardinal de todo tipo de terrorismo a lo largo de la historia. Veo un vídeo con imágenes y entrevistas sobre lo acontecido durante el resperpéntico desbarajuste y con lo primero que me encuentro es con una mujer en estado histérico, llorando e incapaz de controlar el pánico. Veamos.

Habla un policía municipal: Vamos a ver. Tranquilícense. No ha pasado nada. Simplemente es una persona que ha golpeado una puerta… y cómo estamos cómo estamos… se ha pensado lo que no es. Por favor, los nazarenos, todo el mundo de la procesión… todo sigue igual, se pongan todos en su sitio, sigue todo correcto, estamos nosotros atendiendo a las personas y estamos todos perfectamente. Todo sigue como iba, ha sido simplemente una persona que ha golpeado una puerta y se ha montado ahí un barullo que con una calle tan estrecha… ha pasado lo que ha pasado. Seguimos disfrutando de la Semana Santa de Badajoz. Vale, muchas gracias y buenas noches.
Aplausos.

La entrevistadora se detiene para captar las impresiones de dos señoras que están sentadas en una terraza con cara de haber sufrido alguna catástrofe de dimensiones dantescas. Pregunta ¿dónde estaban ustedes cuando ha ocurrido y qué es lo que han visto?
-1ª señora: En la calle esa estrechina antes de entrar en San Juan. Nosotras íbamos alumbrando y de pronto ha venido una avalancha… y a mí me han metido contra una pared que no tenía escapatoria y me estaba asfixiando y a ella la han caído… yo ni la vi siquiera… y a mí contra una pared que no podía salir.
-2ª señora. Yo, el miedo que tenía yo es… ¡madre mía! Como venga esa avalancha nos tira, pero es que luego había también un niño en un carricoche y también lo han tirado
-Entrevistadora ¿Qué pensaban que era?
-1ª señora: Yo no sé, he recordado estos casos que pasan en la tele de las avalanchas… que me asfixiaban allí… que no tenía escapatoria… porque me libraba de uno y venía otro y otro y otro y me “estripaban” contra la pared ¡madre mía! Yo que tengo fobia… lo que he vivido.
La entrevistadora para a otra señora que pasa por la calle y le acerca el micrófono.
-Señora que camina por la calle: Y de repente ha empezado a entrar gente pisándose unos a otros, chocándose contra las ventanas… pero realmente no sabíamos lo que había pasado… unmmm… nos hemos asustado mucho porque pensábamos en principio que era una pelea, pero por lo visto dicen que es un golpe que ha sonado fuerte y nada más.
Ahora, la entrevistadora pone la alcachofa a dos hombres de edad avanzada que se encuentran en la puerta de un bar. Sólo habla uno de ellos y el otro asiente.
-Señor en la puerta de un bar: Estábamos aquí asomados fumándonos un cigarro cuando de pronto hemos visto venir a todo el mundo corriendo pero apelotonaos de aquí pacá… chillando… gritando y nosotros lo único que hemos hecho ha sido meternos dentro y cerrar la puerta con llave por el miedo de que la gente viniera y se quisiera meter ahí dentro y nos “estripáramos” tos. No ha pasao más na. Luego ya la gente se ha dispersao y han venido más despacio y hemos preguntao a unas personas… que si a alguien le ha dao un infarto… que si han gritao bomba… y con el tema que tenemos ahora de las bombas en los sitios estos, como por ejemplo lo último que ha pasao. Venía la gente pabajo y ¡madre mía! ¿Qué no habrá pasao ahí? Porque la gente venían locas… locas corriendo… chillando… por aquí… pallá… pa tos laos.

La narración es literal, y lo primero que hay que constatar es la extraña reputación de la que parecen gozar en la capital pacense los “estripamientos”; lo segundo, claro está, nuestra naturaleza histriónica que nos lleva a vislumbrar a una especie de hordas de zombies atropellándose y chocando contra las ventanas; y lo tercero, el carácter auxiliador y audaz de los que se encontraban fumando en la puerta del bar y al ver la “avalancha” se pusieron a buen resguardo cerrando la puerta con llave. La entrevistadora termina el reportaje del vídeo preguntando a un mando de la policía municipal qué es lo que le puede pasar al golpeador de puertas si le detienen. No se moja, pero dice que es una acción grave porque podía haber dado lugar a algún fallecimiento. ¿Y el humo que ha visto la gente? Bueno, eso era el incienso, contesta el policía. Es entonces cuando uno se imagina al golpeador de puertas ante la justicia y siendo condenado a 30 años y un día, a cumplir, si es posible, en Guantánamo, donde podrían torturarle “estripándole”, o ser despellejado y sumergido en una bañera rebosante de vinagre y sal. Ciertamente, en la historia de nuestro país se han producido algunos sucesos absurdos o delirantes durante las miles de procesiones que se celebran a lo largo y ancho de la geografía nacional, lo seguro es que ninguno de ellos ha dado lugar a un vídeo tan divertido como éste. Dejo la dirección: https://www. youtube. com/watch? v=Y46kEylbwQ4
Me llamo Rafael Valdés Lozano Gálea Zapatero Campos de Orellana, nieto paterno de Doña Petra Gálea Campos de Orellana, de la Haba, y que casó en la misma con Don Eduardo Valdés Zapatero y que residieron en Villanueva de la Serena. ¿Tengo por esa bendita Extremadura algún pariente, aunque sea lejano. Mi padre Don Rafael Valdés Galea Zapatero Campos de Orellana fué hijo de ambos, entre otros.
Soy José Luis Fonollosa Nieto, biznieto de Eduardo Valdés Zapatero y Petra Gálea Campos de Orellana. Nieto de su hija Purificación Valdés Gálea.
Vd. debe ser sobrino de mi abuela, hijo de su hermano Rafael y de Teresa. Tiene una hermana, Teresita, que vive en Valencia.
Tengo hasta algunas fotos de su padre.
LAZOS DE HERMANDAD

Me ha gustado mucho la representación vivida en nuestro pueblo sobre el lazo de hermandad (sentimiento sublime) que conecta nuestra querida y vetusta La Haba con la preciosa localidad barcelonesa de Sant Cugat del Vallés, ciudad que conozco bien y que visité con asiduidad cuando vivía en aquella tierra. Fue en Sant Cugat, uno de los núcleos poblacionales más importantes y elegantes del Vallés Occidental, mayormente en las décadas de los 60 y 70, donde encontraron acomodo infinidad de paisanos que tuvieron que abandonar su pueblo para buscarse las habichuelas y forjar así un futuro para su familia, formando con el tiempo una numerosa y sólida comunidad que ha culminado con un hermanamiento entre dos poblaciones que va más allá de un simple gesto.

Me dicen que nuestros visitantes se han marchado muy contentos y satisfechos, que el tiempo se les ha hecho corto, nada extraño para quien sabe de nuestras costumbres y hospitalidad. Porque a los pueblos, más que la política, las diferencias idiomáticas o culturales, lo que les une es la humanidad, el deseo de prosperidad y la idea de un proyecto de futuro que sirva para aunar voluntades y progresar teniendo como meta un mundo mejor, y no para enfatizar los enconos y las diferencias que, en todo caso, pueden ser enriquecedoras. Tan lejanos en la distancia, tan cerca en nuestros pensamientos y corazones, con el pueblo jabeño, nuestros visitantes han podido compartir momentos de ocio y cultura e intercambiar impresiones, conocer otro ritmo de vida que late con una pulsión distinta pero con la misma ilusión y ansias de crecer.

Gracias a quienes lo han hecho posible, a la anterior corporación municipal con su alcalde al frente, a los actuales regidores de las dos localidades, y especialmente, al pueblo llano sancugatense y jabeño, por demostrar que los artificios de la mala política son estériles ante la simple verdad de la buena convivencia entre seres humanos.

Un abrazo para todos.
Magnifico relato, te felicito, yo creo que nos conocimos en el Pedro de Valdivia, pero no logro ponerte cara.
Mi nombre es Miguel Ángel Pino, y te mando un saludo desde Montevideo.
Lo primero que se impone, Miguel Ángel, es agradecer tus elogiosas palabras; lo segundo, decirte que es normal que no pongas cara a mi nombre porque si la referencia que tienes es el Instituto Pedro de Valdivia de Villanueva de la Serena, yo nunca he asistido a ese centro educativo. Aquí, escribiendo o leyendo este foro sí hay personas que asistieron al citado instituto. Verás, nací en La Haba pero siendo un crío me trasladé con mi familia a Barcelona y regresé cuando me faltaban unos meses para cumplir los 26 años. Allí mis mejores escuelas fueron el cine, las bibliotecas y la calle, y no siempre en ese orden. Es igual, lo importante es que podamos comunicarnos: tan lejos en la distancia y tan cerca con un simple golpeo al teclado. Si algún día vienes por aquí, tendremos la oportunidad de brindar con una copa de buen vino, y si te ha gustado este microrrelato (que parece haber batido el récord de lecturas en sólo dos días) te remito a otro titulado "Amores que duran hasta el amanecer" que también está subido aquí y lo puedes encontrar por el título en cualquier buscador, y por supuesto, a mi blog de cine, que en Google te saltará escribiendo "conexion travis". Escribo la crítica de cine semanal en el "Semanario Vegas Altas y la Serena".

Ya me contarás, saludos cordiales.
Dedicado a los viejos Rocker´s moteros por los buenos momentos compartidos en los bares “Humedad Relativa”, “Ok Corral”, “Bikini”, “Daniel´s”, “Boogie Woogie”, “Hora Local” y el cine “Novedades”, sagrados lugares de reunión en aquella ya lejana Barcelona de los años 80, tan putera y voraz que consumía todos los sentimientos, toda la pasión, toda la soledad, entre el mar y la tierra.

MOTOS, CHICAS Y GARITOS

Más que una costumbre se convirtió en una necesidad. ... (ver texto completo)
Magnifico relato, te felicito, yo creo que nos conocimos en el Pedro de Valdivia, pero no logro ponerte cara.
Mi nombre es Miguel Ángel Pino, y te mando un saludo desde Montevideo.
Dedicado a los viejos Rocker´s moteros por los buenos momentos compartidos en los bares “Humedad Relativa”, “Ok Corral”, “Bikini”, “Daniel´s”, “Boogie Woogie”, “Hora Local” y el cine “Novedades”, sagrados lugares de reunión en aquella ya lejana Barcelona de los años 80, tan putera y voraz que consumía todos los sentimientos, toda la pasión, toda la soledad, entre el mar y la tierra.

MOTOS, CHICAS Y GARITOS

Más que una costumbre se convirtió en una necesidad. Descubrí hace tiempo que cuando me siento atormentado y los negros nubarrones se ciernen sobre mi pajarera no existe mejor bálsamo que coger la moto, quemar cromo y devorar kilómetros. Se lo recomendé a Tony “el Águila”, apodado así no tanto por su astucia sino por su prominente arco nasal, y nadie le vio regresar. Aquella agónica tarde, el crepúsculo apagaba el día con una suciedad inhabitual, como si la sangre de una herida abisal cegara poco a poco la visión de una naturaleza mortecina, poblada por seres extraños que se debaten entre un pasado falsamente idealizado y una huida hacia delante sin saber qué camino tomar. Mientras me acoplaba el casco y enfundaba los guantes, recordé las palabras de John Lennon: “vivimos en un mundo donde nos escondemos para hacer el amor y la violencia se practica a plena luz del día”. Reflexión que podríamos prolongar hasta el infinito: “Donde se quiere tanto a los pobres que los creamos por millones. Donde pintar un graffiti es un delito y matar un toro es un arte. Donde la forma de vestir se valora más que la forma de pensar. Donde la pizza llega antes que la policía. Donde el país que vela por la paz es el que más armas vende. Donde los animales son mejores amigos que las personas, y donde no se intenta solucionar los problemas sino convivir con ellos”.

El olor a gasolina y la imagen sensual de la curvilínea carretera que se abría ante mis ojos, me hizo salivar. Metí la primera y salí zumbando acompañado por la portentosa voz de Joel Ekelöf, vocalista de los melancólicos y magistrales Soen, cuyos dos álbumes había seleccionado para poner la banda sonora a una ruta sin un destino marcado. Como siempre, se apoderó de mí una soledad placentera, una libertad excitante, tan efímera como las volutas de felicidad, como el paso trashumante de unas nubes en frenética estampida. Como me dijo una vez Loquillo en el disco bar Humedad Relativa en la Barcelona de mediados de los 80: “la moto es un concepto individualista, aventurero, ideado para los espíritus indómitos y los amantes de la libertad”. Unos chicles de nicotina me evitan el mono durante horas hasta que encuentro un motivo para detenerme, que casi siempre suele ser la escasez de combustible. Sin embargo, aquel día iba a ser distinto, una experiencia insólita. No sé en qué momento salí del extasiante trance y me di cuenta que el paisaje me era totalmente desconocido. Un bar captó mi atención cuando la moto se había convertido ya en una solitaria y veloz luciérnaga cruzando la noche, un tubo de neón que ponía en alerta a miles de alimañas.

En el parking del bar, iluminado por un gigantesco letrero en el que se leía Light & Shadow, había aparcadas una docena de motos y un Chevrolet Mercury del 56 rojo y blanco, me invadió la sensación de que había traspasado una línea temporal. Supe que no era así cuando al poner los pies en la tierra observé a mi lado a una linda chica de suaves y tentadoras curvas que, recostada en una Royal Enfield, trasteaba un extraño aparato electrónico mientras daba pequeños sorbos a una botella de cerveza. De la fachada forrada de madera, como incrustadas en ella, sobresalían una Indian Chief Vintage y una Harley Davidson Heritage Softail. Encendí un cigarrillo y me dispuse a subir los peldaños hasta la puerta de entrada del exclusivo garito, dentro sonaban con fuerza los Grand Funk Railroad.

-Hey, forastero, ¿me invitas?

Le ofrecí la cajetilla y acercó sus manos a la llama del Zippo. Rubia, con fuego en la mirada, vestida con un escasísimo top blanco que no dejaba nada a la imaginación y a punto de ser traspasado por unos pezones empitonados, unos shorts vaqueros igualmente exiguos y botas militares. Me fijé en sus manos de largos dedos, en sus uñas ovaladas pintadas con laca negra y coronadas por una simpática calavera blanca. En las falanges de su mano derecha tenía tatuada la palabra “Good” y en las de su mano izquierda, “Evil”. Me dio las gracias y se presentó con una sonrisa chispeante.

-Hola, soy Indi.
- ¿De India? ¿De Indiana? ¿De Indianápolis?
-De Indiferente. Es broma –explotó en carcajadas dejando ver una dentadura luminosa y perfectamente simétrica-, Indi de Indira. Si tienes algo que ofrecerme puedes gozar de mi compañía, si no mis brillantes ojos se apagarán y la noche será aún más negra.
- ¿Algo como qué? ¿Un billete de un color poco usual? ¿Unos gramos de jaco? Lo siento, darling, soy inmortal porque no tengo dónde caerme muerto.

Sintiéndose molesta hizo un mohín con los labios y un chasquido con la lengua. Del bolsillo de una pequeña mochila de cuero sacó un fajo de billetes de cien euros sujetos con una pinza dorada con el símbolo de la hoz y el martillo. Interesante paradoja, pensé. Calculé unos tres mil euros y esperé la pregunta retórica.

- ¿Crees que me importa el dinero? Esa mierda hace tiempo que dejó de preocuparme, estoy cubierta de por vida. Tal vez a ti sí te interese. Mi desgracia es que tengo debilidad por los muertos de hambre, por la periferia humana, por el garrafón. Lo que busco en ti son sensaciones que ya no pertenecen a este mundo.
-Vaya, gracias. Si no me marcho, tu sutil sagacidad acabará convirtiéndome en víctima de alguna situación explosiva, de una dolorosa ilusión. Por qué no entramos y vemos como está el ambiente.
-Dentro no hay nadie, la casa es un falso bar de mi propiedad, como las motos y el Chevy. Me gusta la magia, la ficción, la fantasía.
-Ya, y tu pasatiempo favorito es esperar aquí fuera al primero que se detenga. Deja que adivine: ¿eres tal vez el goloso reclamo que me abre la puerta del matadero? ¿Llevas en las botas alguna navaja trapera? ¿Una jeringuilla con cloruro potásico? Dime ¿dónde está el truco?
-Nada es casual. He sido yo quien te ha guiado hasta aquí. Sólo soy la musa elegida para tu sueño, creada a imagen y semejanza de tu capricho. Si entras conmigo por esa puerta, el sueño nunca se evaporará. Es tu premio por no haber vendido tu alma a los mercaderes de sombras, por no haber traicionado a nadie a cambio de haciendas y fortuna, ni siquiera por un ideal. Despídete de todo, te mereces la luz eterna.

El paisaje parecía ahora suspendido en un limbo radiante. Vi claro mi destino. Entrecruzamos las manos, observé sus labios de color frambuesa, sus glúteos desbordando los minúsculos shorts, el pálpito en sus pechos con forma de lágrima, la tensión de la carne en sus piernas… y al atravesar la puerta, se me hizo imposible contener la emoción.

Como Tony “el Águila”, no regresé jamás.
Mu por la mañana, buenos días al jabeñerío. Con el ánimo de seguir y en coherencia con lo prometido, transcribo una vez más -acicalado y extendido- este relato escrito en 2013.

LEYENDAS ENTRAÑABLES JABEÑAS: el amor de Pedro “Sardina” por Silvana.

(Ficción basada en una historia absolutamente real, escrita en 2013).

LA MUERTE.
Cincuenta y dos años después, también un día de jueves santo como aquel, he vuelto a encontrarme a mi amigo Pedro “Sardina”. Y me ha dado un vuelco el corazón porque, por un momento, me había parecido verle acompañado de Silvana, extremo imposible porque ella murió el miércoles santo del 29-3-61: pero me he tenido que sacudir las telarañas de la cabeza hasta situarme en la realidad.

Silvana fue lo que más quiso Pedro en su vida: muy delgada, grácil en su andar, dulce, de sumisa mirada, dura y resistente cuando las circunstancias lo demandaban, era todo amor, y, por tenerlo todo, para ser completa, poseía la gran virtud de la codicia: ese deseo desordenado de placeres que puede perder a una mujer, pero que en Silvana -que era una preciosa perra galga barcina, manchada de rojizo atigrado- era el mejor atributo para destacar en su especie.

Silvana (cuyo nombre quiere decir “que vive en los bosques” o “que guarda los bosques”), acompañaba a Pedro a todas partes, desde la mañana a la noche. Nunca estuvo atada a nada ni por nada, anduvo suelta siguiendo la senda que marcaba su amo, siempre pegada a él o a la rueda de su bicicleta “Supercil”, paso a paso, vuelta a vuelta: en casa, en el campo, en la carretera, en el jato, en la plaza, en la taberna, en los entierros: eran inseparables. Fruto de una monta con un galgo también barcino, primo suyo, quedó felizmente preñada, y, luego de lavarla Pedro diariamente con todo mimo sus ubres y de dotarla de un lecho de papel triturado, Silvana parió cuatro perrillas que –afortunadamente- han prolongado su estirpe, entre otras cosas, para concederme experimentar el engañoso y hermoso espejismo vivido la pasada Semana Santa de este año de 2013, cuando creí verla.

Mi amigo Pedro “Sardina” era y es, antes que nada, un hombre de campo; guarda feliz que fuera de la finca “Las Licencias” (entre La Haba y Quintana) propiedad del médico don Fernando Morillo, se veía necesitado de otros ingresos para ir tirando y así fue como recaló en la construcción, en la calle Arroyazo de Don Benito, donde –contratado como machaquín- desarrolló la durísima tarea de partir el macadán pedregoso (áridos de distintos tamaños) que permitiera compactar un firme que acabara con el barrizal sempiterno de esa calle calabazona. Y allí estaba Silvana disfrutando de su duermevela, echada en la dulce solisombra que proyectaban las fachadas de la calle: quizá soñando con las cuatro galguillas juguetonas que había dejado en su corral jabeño.

Y vino el guardia. Mira que había calles por las que pasear en Don Benito, pues nada, tuvo que elegir trágicamente la del Arroyazo; estaba jubilado y eso de la inspección de obras siempre le había atraído produciéndole un morbo especial; ataviado de traje y corbata, torpe en su andar, tropezó con la adormilada Silvana y, después de un traspié, cayó al barrizal de la calle convirtiéndose en el embadurnado hazmerreír de los obreros y vecinos presentes. Enfurecido, con esa ira inexplicable que a veces embarga a los humanos cuando nos sentimos ridículos, quiso desquitarse de su torpeza asestando una brutal patada en las prominentes costillas de Silvana: el pobre animal, contraído de dolor, encorvó su espinazo hasta transformarse en un verdadero ovillo de carne rodante sobre la ciénaga que anegaba la calle. Y cuando alcanzó a erguirse: sin una queja, sin un ladrido, logró acercarse a Pedro y luego de mover cariñosamente el rabo –en un intento vano de tranquilizarle- ya agónica, jadeante, como emulando una de sus antiguas azañas de cazadora, vomitó algo de sangre y cayó fulminantemente muerta.

La violencia del puntapié de aquel cabronazo fue tal, que una de sus propias costillas clavada en el pulmón hizo de puñal provocándole la muerte casi instantánea.

EL DUELO.
Pedro se vistió de luto por Silvana el mismo jueves santo 30-3-61. Hubo risas, claro: porque lo que el pueblo entiende por amor, o por amante, o por dolor, es un tanto difuso e infuso, sobre todo infuso y solo proveniente de Dios. Dicen que vendió media fanega de tierra para contratar un abogado que denunciara la crueldad de aquel crimen que acabó con la vida de su querida galga Silvana; consiguió una sentencia condenatoria para aquél energúmeno que hubo de indemnizarle con 3000 pesetas de las de 1961 en concepto de responsabilidad civil y, sin que pueda yo asegurarlo, parece que el fallo recogía también alguna reconvención de tipo ético para con el acusado de la que devino alguna otra culpa de tintes penales, (daría yo unos cuantos chavos por leer ahora los antecedentes, fundamentos de derecho, considerandos y fallo de aquella sentencia que quizá fuera pionera en el maltrato animal: voy a intentar esclarecerlo para contarlo, lo prometo).

Transcurrido un tiempo, y luego de ejecutarse el mandato de la sentencia, con sus tres billetes de mil pesetas en el bolsillo y Silvana habitando sus entrañas, se presentó en cierto Banco de Villanueva y le dijo al cajero: “Quiero que me cambie estos tres papeles por tres mil pesetas rubias”; y el altivo oficinista, con un rictus contenido de cachondeo, le preguntó para qué lo quería, a lo que mi amigo le contestó: “Para lo que me salga a mí de los cojones”: tres días transcurrieron para que la banca consiguiera las tres mil unidades de pesetas rubias.

Silvana latía en el corazón de mi amigo, tal fue su amor por ella. Y ya con los bolsillos llenos de monedas, Pedro comenzó su letanía musical en el casino de Santiago “Tortera”. Una gramola con cincuenta discos de vinilo, del A-1 al A-50, no sé si era una “Sinfonola”, o quizá una “Jukebok”, lo que sí recuerdo es que el disco “A-14, MI PERRO AMIGO”, de Rafael Farina, comenzó a sonar una y otra vez: y otra, y otra, y otra más, y muchas otras veces más; y cada dos por tres, un chato para Pedro, lloroso él, y más pesetas rubias, y otra vez el disco, y más chatos, y más música, y más lágrimas, y más risas del respetable, y más Silvana, y más nostalgia, y más y más: y así meses, porque quedaban muchas pesetas rubias que dilapidar en nostalgia.

Un día, el disco se rayó: y la voz del gitano salmantino aquél de “Vino Amargo” y “Mi Salamanca”, parecía la voz de un papagayo aguardentoso repitiendo: “Maldita sea la mano que mata a un perro, maldita sea la mano que mata a un perro, maldita sea……”. Pedro se quejó a Julián “Carajito”, q. e. p. d., copropietario del casino, y le persuadió para que adquiriese un disco de recambio con el objetivo de que no se dudase, ni un solo día, a través de esa canción de “Mi perro amigo”, que Silvana, aquella galga barcina-puro amor, seguía permaneciendo viva en su corazón. Y seguía la inversión de pesetas en amor, seguía la música, y los chatos, y las lágrimas de Pedro loco, y las risas de los jabeños que se tenían por cuerdos, y así meses: restando aún muchas pesetas por invertir en esta peculiar industria de la melancolía.

Fue así que, la pasada Semana Santa de este 2013, recordé todo esto al reencontrarme con mi amigo Pedro “Sardina”, cincuenta y dos años después, empequeñecido por la edad pero todavía con una figura muy digna, bajo una gorra tan enfundada que parecía haberle desaparecido la mitad de su antigua y hermosa cara de pandereta. Y, a su lado -ese fue mi espejismo- una bella perra tatatatatatataranieta de Silvana que, en un trastoque de sensaciones, logró incrementar el ritmo del sístole/diástole de mi corazón hasta el mismo borde de un feliz abismo donde creí ver la bella estampa de aquella hermosa galga barcina. “ ¡MALDITA SEA LA MANO QUE MATA UN PERRO!”, recordé. “O un amor”, añadí yo para mis adentros.
.

Ahora sí, parece que con este “Apéndice 2”, el trabajo “LA HABA, AYER Y HOY (Breve ensayo de Historia)”, ha llegado a su fin. Muchas gracias a ti, primo, por la atención que has tenido al publicarlo en el Foro, apostillarlo cuando ha hecho falta y por el buen tino, como ya te dije, con el que lo has troceado en capítulos. A su autor, don Antonio Reseco González, párroco que fuera de Magacela y de La Haba, qué menos que mostrarle nuestro respeto y agradecimiento allá donde esté: ... (ver texto completo)
Pues no sé, primo, no entro en las apreciaciones personales de este buen sacerdote en una época en la que yo era un crío y había volado ya del pueblo. Recalco lo de buen sacerdote pues he tenido la suerte de conocer sólo buenos sacerdotes, aunque esto no impide señalar que entre el clero ha habido y hay muchos hijos de Satanás. Y no entro porque si ya me resulta difícil contrastar mi opinión hoy sobre la realidad actual, imagínate con la sociedad de entonces. El documento, además de poner los cimientos para una investigación histórica más amplia, intenta tomar la pulsión de un tiempo y un lugar desde la visión de un párroco rural. Era otra época, un periodo de nuestras vidas que ha quedado atrapado en la historia como una flor muerta en el hielo. En cualquier caso, todo el mundo parece tener hoy un criterio y una opinión sobre -todo -incluso de aquello que desconocen- e intenta que ésta prevalezca como una verdad inalterable, pero la verdad es una puta con las medias rotas y el carmín corrido que escapa por los callejones sin mirar atrás. Sí, todas las opiniones o impresiones son muy respetables, pero también la gran mayoría fácilmente olvidables. De ahí que lo más necesario hoy en día sea un eficaz antivirus que sirva de barrera a toda la basura que daña el disco duro del cerebro.

Como bien dices, nuestro agradecimiento a Antonio Reseco que en sus años de pastor de almas realizó una larga parada por estos lares regalándonos este humilde aunque interesante estudio. Me hubiera conformado con que los incontables curas que tomaron La Haba como estación de paso, nos hubieran donado si acaso una décima parte de lo que él desinteresadamente nos legó.

Un abrazo para todos, me retiro unos días para ver si avanzo en algunas cositas que tengo pendientes.
LA HABA. AYER Y HOY (Breve ensayo de historia)
AUTOR: Antonio Reseco González
AÑO: Junio de 1977
(Apéndice 2)

PASAJEROS DE LA HABA A INDIAS

Hay en la historia de todos los siglo, seis por lo menos de esta Ermita, una lista interminable de nombres ilustres unos y vulgares otros, de personas que antes de emigrar pasaron por la Ermita para despedirse de Nuestra Señora. Yo diría más bien para impetrar las gracias necesarias para realizar el cambio. Más aún podríamos decir que sin saberlo ... (ver texto completo)
.

Ahora sí, parece que con este “Apéndice 2”, el trabajo “LA HABA, AYER Y HOY (Breve ensayo de Historia)”, ha llegado a su fin. Muchas gracias a ti, primo, por la atención que has tenido al publicarlo en el Foro, apostillarlo cuando ha hecho falta y por el buen tino, como ya te dije, con el que lo has troceado en capítulos. A su autor, don Antonio Reseco González, párroco que fuera de Magacela y de La Haba, qué menos que mostrarle nuestro respeto y agradecimiento allá donde esté: por el esfuerzo para realizar el ensayo, la generosidad de haberlo puesto a disposición de todos los jabeños y por el logro de haber llenado un vacío que –hasta donde yo sé- ningún paisano nuestro acometió. Gracias a ello, los jabeños sabemos más del origen de nuestro pueblo, de su evolución, de la historia de sus gentes y de sus costumbres.

Este último capítulo, es uno de los que más interés ha suscitado en mí: por tratarse de un tema que me apasiona y del que estoy acumulando todos los datos y bibliografía posibles, lástima que el compendio sea tan sucinto. Se puede estar más o menos de acuerdo con lo que ha escrito este buen hombre –los datos históricos estoy seguro que estarán suficientemente contrastados-, porque las opiniones sobre hechos históricos y, más aún, las relativas a la idiosincrasia jabeña, tienen la lógica e inevitable carga de subjetividad y por ello pueden no compartirse, como es mi caso, pero que para nada viene hoy a colación porque lo que procede, lo reitero, es mostrarnos muy agradecidos.

Mu buenas noches a to el jabeñerío,

.
"La ruta natural", que da título a esta foto enviada por Esther y na más, es uno de los más hermosos palíndromos que existen. Aclaro; palíndromo es una palabra o expresión que es igual si se lee de izquierda a derecha que de derecha a izquierda.
stanley kubrick cociente intelectual
Aunque es un mensaje muy críptico, trataré de responder: se dice que Stanley kubrick tenía un CI de 200, algo muy improbable si tenemos en cuenta que Einstein, con 160, y Stephen Hawking, también con 160, estan sólo dos puntos por debajo del máximo posible en el test de Mensa. Seguramente es una leyenda de sus devotos seguidores -entre los que me cuento- que quisieron dotar de un aura de inaccesibilidad al intelecto del recordado maestro. En cualquier caso, esto no siempre tiene que ir unido a unas geniales dotes artísticas. Por ejemplo: el mediocre actor sueco Dolph Lundgren, que dio vida al descomunal boxeador soviético que se enfrento a Rocky en "Rocky IV", también cuentan que posee un CI de 160, claro que habrá que decir, para ser justos, que es ingeniero químico y que lo de actor le llegó tras un papelito en el Bond protagonizado por Roger Moore titulado "Panorama para matar".

En fin, creo haberte servido. Mi opinión personal es que a Kubrick nunca le realizaron un test CI, y lo que se exageradamente se cuenta, es sólo una proyección tan optimista como ridícula de sus millones de apologetas y exégetas.

Un abrazo.