Pueblos de España

MANZANARES EL REAL (Madrid)

Habitantes: 3.087  Altitud: 908 m.  Gentilicio: Manzanareños/as 
Hoy amanece en MANZANARES EL REAL a las 06:43 y anochece a las 19:47
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Información general sobre MANZANARES EL REAL:

Situación:

Literalmente empotrada en el macizo granítico de La Pedriza, apadrinada por El Yelmo y recostada en el falso lago del embalse de Santillana, la villa de Manzanares el Real es una de las localidades emblemáticas de la sierra madrileña.
A 50 kilómetros de Madrid, está situada en el Parque Regional de la Cuenca Alta del Manzanares y presenta una magnífica riqueza natural y cultural.

Ayuntamiento:

El Ayuntamiento de Manzanares El Real está ubicado en un edificio de tres plantas de moderna construcción. En la parte superior posee una galería corrida con pies derechos de madera, balconada de hierro forjado muy sencilla, con barrotes anillados según el estilo del siglo XX. El acceso al edificio se realiza a través de un pórtico sostenido por cinco columnas de granito.
Tel.: 91 853 00 09

Monumentos:

- El palacio-fortaleza de los Mendoza es el mejor conservado de la Comunidad de Madrid. Sus obras dieron comienzo en 1475 y fue erigido sobre una ermita románico-mudéjar. Su construcción fue iniciada por el primer Duque del Infantado y finalizada por su hijo, Íñigo López de Mendoza.
Este bellísimo conjunto de grandes ventanales de arcos de medio punto tiene forma cuadrada y consta de tres torreones redondos y uno octogonal, el que defendía la entrada. El castillo consta también de un patio porticado, de un sótano y seis plantas más. La galería gótica del primer piso está considerada como la más bella de la geografía nacional. En el resto del castillo hay diferentes dependencias que antes eran las habitaciones del Marqués y que ahora se han convertido en una biblioteca, una sala de exposiciones, una sala de congresos, así como un museo de los castillos españoles. Desde el castillo se tienen unas vistas inmejorables del Embalse de Santillana, de la Sierra de Guadarrama y de Manzanares El Real.

- Los restos del castillo viejo se encuentran pasado el río Manzanares, junto al cementerio viejo. De él sólo han quedado dos muros en pie y sus referencias documentales. Éstas datan, aproximadamente, de 1344, fecha en la que el Rey Alfonso XI cedió El Real de Manzanares a su amante Leonor de Guzmán. Asimismo, consta que posteriormente fue habitado por la familia Mendoza, aunque al comenzar las obras del Castillo Nuevo, en 1475, la vieja fortaleza fue sentenciada al olvido histórico. Arquitectónicamente, su planta era cuadrada, con tres torres circulares en sus esquinas y una cuadrada en la restante, la del Homenaje. Sus cubos circulares constituían una obra mudéjar a base de piedra granítica y encintado de ladrillos.

- La ermita de Ntra. Sra. de la Peña Sacra. Está ubicada a los pies de La Pedriza, sobre la piedra de la que toma el nombre de Peña Sacra. La construcción es del siglo XVI y está edificada sobre sillería. Posteriormente, en el siglo XVII fueron adosadas otras dependencias hechas de mampostería. Existen distintos escritos que relacionan la Peña Sacra a cultos druidas, presencia de sacerdotes celtas que durante el primer milenio antes de Cristo celebraban sus ritos en los bosques. Pero del culto a la Virgen como tal se tiene noción desde comienzos del siglo XVI. Desde esa época, el fervor por la imagen de la Virgen no ha hecho sino crecer. Y hoy, todavía se sigue celebrando el primer domingo de Pentecostés la Romería de la Virgen de Peña Sacra.
Si hay un episodio curioso en la existencia de esta Virgen es el acontecido en 1769 cuando, durante la celebración de su festividad, se perdió el control de las velas que rodeaban a la imagen en la Iglesia y todo prendió fuego, salvándose únicamente la sacristía. La propia Virgen también se quemó. Por aquel entonces, se hizo otra nueva imagen pero ésta también desapareció en 1936, durante la Guerra Civil española. De hecho, la imagen actual es una copia moderna de la imagen del siglo XIX.

- Iglesia de Ntra. Sra. de las Nieves. Según la documentación existente, parece que fue fundada a principios del siglo XIV, bajo la protección del primer Marqués de Santillana. Su estilo arquitectónico no está definido, debido a las diferentes modificaciones de que ha sido objeto, hasta el punto de mezclarse el románico con el gótico, sin formar unidad.
Se trata de una Iglesia de tres naves, separadas por arcos sobre columnas de piedra. La nave central, de estilo románico, está encabezada por el presbiterio, de forma pentagonal. La torre es de tres cuerpos, separados entre sí por medio de impostas. La sacristía, de construcción posterior, se cubre con crucería gótica. Y, por último, el pórtico es de mediados del siglo XVI y de estilo renacentista purista.

Fiestas:

- Carnaval. El martes de Carnaval hay baile de disfraces en la Plaza y el Miércoles de Ceniza se realiza el entierro de la sardina. Éste consiste en llevar, en un ataúd, a la sardina en procesión con personas vestidas de negro hasta el Castillo Viejo, donde se le da sepultura. A continuación, el Ayuntamiento ofrece limonada y medias noches en la plaza del Pueblo. Todo ello va acompañado de música.

- Fiesta de la Noche de San Juan. La preparación de estas fiestas comienza con la creación de un muñeco y la recogida de muebles viejos, leña... que se llevan al Castillo Viejo. A continuación, se hace un trípode que se pone en medio del montón de leña en donde posteriormente se enciende la hoguera. Del trípode se cuelga el muñeco, al cual se le han prendido todas las cosas negativas que la gente quiere que desaparezcan. Este muñeco se eleva hasta lo alto del trípode y a las doce de la noche se prende la hoguera. Se canta y se baila a su alrededor hasta altas horas de la madrugada.

- Ntra. Sra. la Virgen de Peña Sacra. Son las fiestas patronales del pueblo. A la caída de la tarde del primer sábado de Pentecostés, se baja a la Virgen de su ermita. El pueblo se congrega alrededor de una piedra de granito denominada “la piedra”, situada cerca del Castillo Viejo. Para recibir a la Virgen, se canta la Salve y se baja en procesión hacia la Iglesia, encabezada por el estandarte de la Hermandad y una banda de música. Al llegar, se hace la ofrenda de flores, se celebra la Santa Misa y al final se canta el himno de la Virgen, después hay bailes en la plaza hasta la madrugada. El domingo de Pentecostés se celebra una Misa Mayor y procesión por las principales calles del pueblo y por la tarde bailes en la Plaza.

- La Virgen de las Nieves. El 5 de agosto se celebra con una Misa Mayor en honor a la Virgen de Nuestra Señora de las Nieves. En los días anteriores y posteriores también hay celebraciones y eventos como la elección de la reina y damas de la villa, encierros por la mañana y corridas de toros por la tarde, competiciones deportivas, exposiciones... El último día de la conmemoración de la Virgen de las Nieves, el pueblo prepara la cena de toro con patatas que posteriormente se reparte en la Plaza del pueblo.

- Fiesta del Cristo de la Nave. Son las fiestas patronales de Manzanares El Real y tienen lugar a mediados de septiembre. Se celebran con actividades deportivas, conciertos y bailes. El día 14 de septiembre hay Misa Mayor con una ofrenda de flores y seguidamente procesión por las principales calles del pueblo. A la salida hay una limonada popular en la Plaza. Por la tarde, bailes hasta altas horas de la madrugada.

Historia:

El origen del nombre de Manzanares El Real tiene distintas interpretaciones. Éstas van desde la abundancia de manzanos en la zona, hasta la del origen árabe de sus términos “Maza” (parador, mansión, palacio) y “Nares”, que es el río y que daría lugar a la significación de “Río palaciego”.

Topónimos aparte, si hay algo de lo que Manzanares El Real puede presumir es de antigüedad histórica. El primer Hombre que habitó Manzanares vivió en la Prehistoria. Los restos arqueológicos encontrados en la localidad son un fiel testigo de ello. En el año 1987 un niño halló durante una excursión unas pinturas rupestres, en la zona de Los Aljibes de La Pedriza, con figuras antropomorfas de color ocre parduzco-rojizo, pertenecientes a la Edad del Bronce final (1400 a 1200 a. C.). Asimismo, se han encontrado restos de cerámica y de industria lítica pertenecientes al Neolítico y la Edad del Bronce. Otros pobladores de Manzanares El Real fueron los druidas, quienes habitaron la zona hacia el año 1.000 a. C. Esto se presupone gracias a las reminiscencias que han quedado de sus ritos –una fiesta religiosa de la localidad llamada la de la Virgen de Peña Sacra- y al lugar de la roca de la Peña Sacra, en el cual se hacían sacrificios.

Los romanos fueron los siguientes pobladores de la región y, en los años de la conquista de Roma, entablaron guerras contra los invasores, quedando un asentamiento romano en Manzanares, vestigio de aquella civilización. Después vinieron los periodos visigodo y de conquista árabe de los que quedan pocos vestigios.

El pueblo en sí nació en 1248, tiempo en que muchos madrileños durante la Reconquista fueron a la toma de Sevilla y pastores segovianos repoblaron Manzanares, tal y como se desprende del testimonio que consta en una misiva expedida por Fernando III. Manzanares era el centro de una gran comarca repleta de bosques y pastos. Desde entonces, la pugna por esta región entre segovianos y madrileños fue constante. Tuvo tanto propietario, ya fueran miembros de la realeza como nobles ligados al poder real, que se pierde la cuenta. Alfonso X El Sabio fue el encargado de solucionar el problema, o al menos de intentarlo. Durante su reinado decidió tomar Manzanares El Real como cabeza Real para lo que sería un proyecto: El Real de Manzanares, formado por la cabeza Real al frente y 17 poblados más. Pero la idea no supuso la solución total ya que posteriormente esta zona siguió sufriendo una etapa de indecisión en cuanto a la posesión de las tierras, pasando de manos madrileñas a segovianas y viceversa. Finalmente, Juan I cedió el territorio a Pedro González de Mendoza en el año 1383. Y, precisamente con la saga de los Mendoza, es cuando el Real de Manzanares vivió su máximo esplendor, durante los siglos XV y XVI.

Desde finales del siglo XV, Manzanares tuvo su etapa dorada en lo concerniente a la construcción de edificios significativos para el pueblo: la Iglesia, la Ermita, el Castillo de los Mendoza... A pesar de esto, la unión del territorio con la familia Mendoza no otorgó tranquilidad a El Real de Manzanares, ya que la muerte de Diego Hurtado de Mendoza, hijo de Pedro, estableció un conflicto sucesorio entre sus descendientes. Éste se resolvió cuando su esposa murió y las tierras se entregaron a Íñigo López de Mendoza, Marques de Santillana.

En el siglo XVI se construyeron muchos de los edificios importantes de Manzanares El Real, como son la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de las Nieves, el Ayuntamiento y las ermitas de Nuestra Señora de la Soledad y de Nuestra Señora de la Peña Sacra... Pero, aunque la grandiosidad de la localidad en cuanto a edificios fue creciendo, lo cierto es que su importancia como población fue decayendo progresivamente durante los siglos posteriores, XVI, XVII y XVIII. Esto fue debido a que la mayoría de los pueblos que formaban El Real de Manzanares se disgregaron e independizaron de la unión y el Real fue perdiendo importancia como entidad. Asimismo, el hecho de que los Mendoza se asentaran definitivamente en Guadalajara y relegaran el Castillo de Manzanares fue también motivo de la postergación de la villa.

Así, el siglo XVII es un periodo de total decadencia para la villa. Esto quedó patente en la pérdida de población entre 1517 -había 250 vecinos- y 1594, la cifra era de 189 habitantes. En el siglo XVIII, el Catastro de la Ensenada mostraba a Manzanares como una villa de apenas 40 vecinos. La forma de vida no había variado y estaba basada en la agricultura, completada con una mediana ganadería. Asimismo, había tres molinos que surtían de harina la región.

Al comenzar el siglo XIX, Manzanares se encontraba incluido en la provincia de Madrid y la población continuaba decreciendo. No fue hasta final de siglo cuando ésta comenzó a recuperarse. La villa continuaba dedicándose a las labores agrícolas, pero, con el paso de la Era Moderna a la Contemporánea llegaron las primeras industrias que llevaron un cierto atisbo de recuperación. La más importante fue una fábrica de papel continuo, que además fue la primera de España.

Durante la primera mitad del siglo XX, Manzanares presentó un ligero crecimiento demográfico, que se acentuó a partir de la década de los 60. Así, el número de habitantes en 1960 era de 829, pasando a 1.137 en 1970 y a 1.475 en 1980. Esto fue debido a que a partir de los primeros años del siglo XX comenzaron a surgir las primeras viviendas de fin de semana, habitadas por gente de Madrid que buscaba la tranquilidad del lugar. Desde entonces, la forma de vida de la gente del pueblo cambió radicalmente y toda su actividad pasó a orientarse hacia el sector servicios y, más concretamente, al desarrollo y fomento del turismo. Quedaron atrás los tiempos de crisis y hoy Manzanares El Real es uno de los lugares más visitados y con más encanto de la Sierra de Guadarrama.

Turismo:

Caminar por las calles de Manzanares el Real es una auténtica aventura. En pocos pasos es posible trasladarse a la época medieval de los castillos y, con imaginación, volver a la prehistoria y avanzar luego hasta la Edad Moderna. Todo en Manzanares luce de un modo especial, los años de tradición le han hecho conseguir ese brillo.
En el área conocida como La Pedriza se sitúa el Área recreativa Canto Cochino, que dispone de aparcamiento, bancos y mesas y papeleras. Aquí se está en contacto con la naturaleza y se disfruta al aire libre, pudiendo observar numerosas variedades de flora y fauna.
Chopera de Samburiel. Dentro del término municipal de Manzanares El Real. Tiene bancos, mesas, zona de barbacoas, juegos infantiles y papeleras. Desde ella se pueden apreciar ejemplares de aves y de especies arbóreas. En sus inmediaciones es posible hacer actividades al aire libre y estar en contacto con la naturaleza.
La Garganta. Situada en el impresionante entorno de La Pedriza, en Manzanares El Real, dispone de agua potable y permite admirar muchas de las especies que forman el paisaje serrano: abedules, fresnos, pinos, matorrales, aves... Las inmediaciones permiten practicar rutas y actividades al aire libre.
Centro de Educación Ambiental. Donde se ubica la exposición permanente con paneles e información sobre las características más destacadas del Parque Regional de la Cuenca Alta del Manzanares. El Centro está adaptado para personas con discapacidad motórica o visual. Este Centro de Educación Ambiental está situado en una zona cuya fauna y flora son bastante peculiares y desconocidas. Éstas hacen las delicias de los ecologistas y son contempladas desde distintas perspectivas por estudiosos y curiosos.
La Pedriza. Es uno de los lugares más interesantes del Parque Regional de la Cuenca Alta del Manzanares. La Pedriza es una composición de rocas graníticas pulidas y redondeadas por la erosión y con recovecos que destacan por su colorido y formas caprichosas. Desde Manzanares El Real es posible observar dos de las tres partes de La Pedriza. El lugar es ideal para practicar deportes al aire libre como el senderismo y la escalada o, simplemente, para contemplar una gran obra de la naturaleza.
Mirador de Quebrantaherraduras. Este mirador está situado en La Pedriza y ofrece unas excelentes vistas. Entre éstas destacan las impresionantes formaciones graníticas de La Pedriza, la Cuerda Larga, un bosque de pinos y la cabecera del río Manzanares. Para acceder al mirador se debe coger la carretera M-608 hasta el kilómetro 25,7, donde sale un desvío hacia Canto Cochino. Es muy recomendable disponer de unos prismáticos para ver con detalle la cuenca visual que ofrece el lugar.
El Parque Regional de la Cuenca Alta del Manzanares es un ejemplo representativo del paisaje de roquedo. Es un espacio protegido desde 1930 y es el encargado de brindar protección al río Manzanares y sus arroyos, de los que se nutre hasta su llegada al Embalse de El Pardo. Su superficie alcanza las 46.000 hectáreas, aproximadamente el seis por ciento de la Comunidad de Madrid. La flora y fauna presentes en el Parque es rica y variada. Jaras, retamas, enebros, pinos, encinas comparten espacio con mamíferos -corzos, gatos montés, zorros, jabalíes...-, aves -entre ellas, diferentes especies de rapaces-, reptiles y anfibios.
Río Manzanares. A su paso por Manzanares El Real, las aguas del río son limpias y de rápida corriente, idóneas para el disfrute de los visitantes. Su caudal fluye desde el Ventisquero de la Condesa, en La Pedriza, hasta su desembocadura en el río Jarama, tras 87 kilómetros de recorrido.

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