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POVEDA DE LAS CINTAS: Hola Yo no me llamo gardel... Acabo de incorporar tu...

Andai endinos, no seáis pánfilos y modorros, que tengo que jalbegar el humero, nos decía mi abuela Luisa mientras nos daba un suave empellón en la mamola hasta el quicio de la puerta, aliende habernos dado un rebojo de pan y unas raspas de pernil de un fardel colgado en la alacena junto a un horco de ajos de ogaño que guardaba en un serillo, y freirnos una mamadera de una artesa de mondongo que se disponía a poner en una tinaja.
Hocicados en seguir el jolgorio y nuestras ganas de enredar, nos escondimos bajo la cantarera a jugar a la ria con un badil, una jofaina y las tenazas de la lumbre, hasta que cansada mi abuela, con el viso enseñando bajo la saya por el peso de la faltriquera blandía en el aire la cucharena: no te amuela estos zagalejos papones y babiecas, os voy a arrecajar la sesera ansí, decía mientras golpeaba sin energía el alfeizar de la ventana por temor a marrotar una mieja de manzanilla que oreaba al lado de una orza.
Hola Rosalía. Algo así hablábamos antes en los pueblos. Me gusta el tema que nos propones y aquí te mando una pequeña aportación. Bienvenida, y saludos a el pueblo hermano del Villar.

Empellón: empujón
Aliende: después de
Pernil: jamón
Ogaño: de este año, de temporada
Serillo: bolso por lo general de esparto
Mamadera: pieza se embutido pequeña
Hocicado: Empeñado
Mondongo: intestino, pero nosotros lo usamos para referirnos a la matanza.
Ria (la): trabajos comunitarios que se hacían antes en los pueblos
Jofaina: palangana
Cucharena: paleta de metal con agujeros para cocinar
Arrejacar: romper, romper la tierra con una azada
Sesera: cabeza
Ansí: así
Marrotar: romper, deteriorar
Mieja: algo, muy poco
Orear: secar
Orza: jarrón alto sin asas.

Saludos

Hola Yo no me llamo gardel... Acabo de incorporar tu bonito ¿relato, vivencia o como queramos llamarlo a mis favoritos (no con poco esfuerzo pues soy pardilla en estos manejos, ya te dije cuando lo mandaste que me encantó, tienes habilidad para la narrativa Saludos.
Respuestas ya existentes para el anterior mensaje:
Rosalia, EFE: Gracias por vuestras amables palabras, se hace lo que se puede, lástima que sean muchas mis limitaciones y no pueda contar aquí, bien contado, la vida que vivimos. Por desgracia a mi me pasó también como la historia que cuento de Feliciano, a mi más tierna infancia me encargaron el cuidado de todos los pájaros, todos los grillos, los arboles, las lagartijas, el río, los gatos, los perros, etc. Tanta responsabilidad me abrumaba y no me dejaba concentrarme en la escuela, pensando siempre ... (ver texto completo)